Flores comestibles by Laura Carrera

LAURA CARRERA DE LA EMPRESA FLORES EN LA MESA DE ZARAGOZA

Incorporar flores en las comidas no es algo que se haya descubierto ahora, sino que ya existía hace siglos, sin embargo, todo evoluciona y la manera de llevarse una flor a la boca también.

Os explicaremos cuales son las flores comestibles y el cuidado que debe tenerse a la hora de obtenerlas ya que, no todas las flores son comestibles.

Arte culinario en la antigüedad con flores comestibles

En México, por ejemplo, se consumía la flor de calabaza, los romanos tenían especial debilidad por los pétalos de rosas, las violetas, las flores de mejorana y hacían salsas con las flores de cártamo.

Dicen que Carlos Magno comía flores de malva con las ensaladas y los reyes galos en la Edad Media, consumían nardos. Los chinos, en la antigüedad, se decantaban por las flores de jazmín y las de magnolia.

Ensalada con flores comestibles

Los habitantes del Oriente Medio sabían muy bien donde incorporar las flores de naranjo y los pétalos de rosas. Por otro lado, los mediterráneos utilizaban mucho la flor de calabaza y calabacín.

En el Oriente Extremo, tenían especial debilidad por los pétalos de crisantemo, jazmín, magnolia e hibisco. En Indonesia perfumaban los platos con pollo usando el jazmín.

Los cocineros franceses, además de las flores de calabacín, utilizaban pétalos de violetas en los platos con trucha, en las tortillas o en los sorbetes. En las ensaladas agregaban la flor del durazno.

En España, se confitaban los pétalos de rosas en la Edad Media, se hacían pastelitos con la flor de sauco, incluían el alhelí en algunos licores o incluso condimentaban algunas carnes con flores de azahar.

El placer de comer flores

Laura Carrera, una mujer emprendedora natural de Soria. Estudió Ingeniería Técnica Agrícola, Ingeniería Agrónoma, se licenció en Ciencias Ambientales y, después de una tesis doctoral en la biología reproductiva del Níspero Japonés, sigue trabajando en ello convirtiéndose en una especialista de las flores comestibles. Laura nos deslumbra con sus nuevas ideas aportando innovación con flores cristalizadas además de las flores frescas.

Postre con flores

La idea surge, tal y como nos cuenta ella, de aficiones propias relacionadas con la gastronomía, su preparación académica entorno al mundo vegetal y también producto de la casualidad. A partir de la crisis del 2008 continuar con su trayectoria científica estaba siendo complicado y ahí es cuando surge la semilla del emprendimiento. Nos relata que es en ese momento cuando volvió a cruzarse en su camino un libro sobre recetas de flores comestibles

A base de mucha tesón y pasión, Laura consigue desarrollar su proyecto tratando de cubrir una necesidad pendiente en el mercado. En 2011 presenta una idea en una feria de inversores en Zaragoza Activa, donde le dieron el Primer Premio. A partir de ahí crecen la ilusión y futuros premios y reconocimientos, aunque, también algún que otro traspiés. El camino de Laura Carrera no siempre ha sido un camino de rosas.

Flores cristalizadas Innoflower

Su padre le inculcó la perseverancia y su madre la paciencia. María Herrero (directora de su tesis) le inspiró el amor por las cosas sencillas y la mente pragmática.

Laura Carrera

En su trayecto ha conocido personas muy interesantes, especialmente a M.Luz Martínez Fernández, asesora economista y ahora también amiga. Ella le ofreció la capacidad crítica y fue un punto de apoyo importante en los momentos duros de la crisis. Por otro lado, la Fundación Arte y Gastronomía la han enseñado a creer en ella. Siempre se ha sentido rodeada de las personas adecuadas que la han hecho crecer, hasta cruzarse con su actual socio (Frutas Olivar) con el que se ha sumergido en su aventura con Innoflower.

Rosas de cristal comestible

Desde su andadura empresarial de Flores en la mesa (Innoflower), ha participado en casi un centenar de acciones docentes, de divulgación, charlas, mesas redondas, ponencias, debates y talleres donde ha desarrollado un universo muy personal y original en torno a las flores comestibles.

También se ha hecho un hueco en distintos medios de comunicación, televisión, prensa, blogs, regionales y nacionales. Todo ello la ha conducido a una serie de experiencias con muchas anécdotas.

Donde comprar flores comestibles

El proceso que utiliza para conseguir flores comestibles cristalizadas parte de la base utilizada en antaño, sin embargo, ella mejoró el proceso y desencadenó una nueva forma de comercializar un producto natural y muy original.

Para conseguir lo que actualmente tiene entre sus manos, aplica mucho sentido común. Las flores frescas no tienen tratamiento. Lo que hacen es un cambio de la forma de cultivo frente a las flores ornamentales. Por supuesto, hay que recalcar que NO todas las flores son comestibles y hay que tener cuidado con ello. Es preferible conseguirla a través de un comercio especializado en flores comestibles. Las que encontramos en las floristerías, por ejemplo, no pueden consumirse aunque formen parte de la lista de flores comestibles. Esto se debe a que esas flores contienen residuos citotóxicos y están cargadas de pesticidas.

Las flores que encontramos en las floristerías tienen otra finalidad y los tratamientos son distintos, éstas NO deben consumirse.

Crema con flores

Las flores comestibles, además de aportar belleza en nuestros platos y hacer fantásticas infusiones, ofrecen texturas, colores y sabores. Además, con las flores podemos obtener vitaminas del grupo A y B y minerales.

¿Te atreves a poner una nota de color en tu cocina?

Centro especializado en flores comestibles

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