Ménage à trois con el móvil

Hace 2 años, Durex desarrolló una campaña donde anunciaba un innovador sistema tecnológico que era capaz de cambiar las vidas de los adictos al móvil. El botón “OFF”…¿en qué estabas pensando?

Para llevar a cabo esta campaña, Durex se apoyó en un estudio desarrollado por la Universidad de Durham (Reino Unido). El estudio se basaba en el análisis de la influencia de las tecnologías en las relaciones. Los resultados sorprendieron cuando averiguaron que el 40% de las personas encuestadas reconocieron haber pospuesto una cita por tener que utilizar el móvil o la tablet para otro asunto.

Hemos incorporado la tecnología hasta el punto de convertirse en otro miembro en las relaciones. La red lo ha cambiado todo, la incesante necesidad de saber lo que ocurre en el otro lado termina siendo una especie de adicción. Hasta el punto de meterse en la cama. ¿Cuántos de vosotros ha pausado la actividad sexual para coger el teléfono o contestar a un whatssapp? Según parece, como hemos dicho antes, el 40% lo ha hecho aunque solo haya sido una vez.

Los chats, las redes sociales o incluso hacer la compra a través del móvil está a la orden del día. Esto puede suponer algo bueno aunque también algo malo si permites que se convierta en el dueño de vida. Las nuevas tecnologías nos facilitan la vida, pero hay que saber gestionarlas. Los chats positivos pueden estar bien para reforzar algunas relaciones. Sin embargo, hay ciertas conversaciones que es preferible mantenerlas con voz o en persona, puesto que lo anterior puede llegar a crear confusión en muchas ocasiones, seguro que eso os suena.

Los whatsapp pueden llegar a desbloquear muchas situaciones de cierta tensión e incluso actuar como un lubricante emocional.

¿Esto qué significa? Muchas relaciones desarrollan cierta complicidad a través de los chats. Se dicen cosas que nunca se atreverían a hacer en persona. Podríamos decir que las redes se han convertido en una estupenda conexión de contactos. También nos sirven para mantener relaciones a distancia o estar al día de lo que hacen familiares y amistades que se encuentran lejos. Aunque aquí nos centraremos en “la alcoba”.

Practicar el “phubbing”

Cuando estás en un restaurante y a la vez tu pareja está demasiado abrazada al móvil a la vez que habla contigo. ¿A que fastidia?

Aceptar que tu pareja interrumpa continuamente la conversación por estar demasiado pendiente del móvil, puede acabar con la relación y las ganas de intimar con ella. Hay que estar en el lugar adecuado, siempre.

Nos estamos  tenerlo todo a golpe de click, quiero decir, lo queremos todo “ya”. Bueno, que sepáis que eso no es bueno. Puede desarrollar cierta intolerancia a la frustración, sobre todo en los jóvenes.

El 33% de las mujeres admiten que cuando discuten con su pareja porque ésta no abandona el móvil, desarrollan una necesidad imperiosa de serle infiel por su falta de atención hacia ella. Si hablamos de mirar el móvil después de una actividad sexual, corres el riesgo de acabar solo, con el tiempo. Ese tipo de actos provocan celos e inseguridad en la pareja. No le dediques más tiempo a un capricho sin futuro, hazlo con la persona que se preocupa por ti.

Sexo por bluetooth y el móvil

Han sacado a la venta un masturbador “sin manos”  con el que te puedes conectar a través del móvil con tu pareja y obtener experiencias sexuales diferentes. El problema puede surgir si te acostumbras a ello. En ese caso podrías tener alguna disfunción a la hora de mantener sexo en persona. Eso es un claro ejemplo del ménage a trois, tú, tu pareja y el móvil.

Esto es como todo, si no abusas nada tiene por qué ser malo.

¿Crees que tu relación sexual ha llegado a un punto aburrido? Lo mejor es probar con otros juguetes donde puedes compartir con tu pareja bajo las sábanas.

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